Travesti, Transexual y Transgénero

¿La disforia de género es una enfermedad?

¿Alguna vez, o desde siempre te has sentido como que no encajas en el cuerpo en el que naciste? ¿Sientes que, aunque tengas cuerpo de hombre eres por dentro una mujer o si tienes cuerpo de mujer te sientes internamente como hombre? Antes era un tabú, pero ahora ya es algo bastante común y po lo que no deberías de sentirte mal, a eso se le llama disforia de género y no, no es una enfermedad mental y mucho menos necesitarás ir al medico a curarte, tu único tratamiento es la aceptación de que “eres un poquito diferente” a los demás.

que es la disforia de género
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¿Qué es la distrofia de género?

El término disforia de género describe un fuerte sentimiento de que el género real es diferente del sexo biológico que se les asigna al nacer. Las personas disfóricas de género nacidas con genitales masculinos y características físicas pueden sentir fuertemente que en realidad son mujeres, mientras que las personas nacidas con genitales femeninos y características físicas pueden sentir fuertemente que son en realidad hombres. La disforia se define como un profundo estado de incomodidad o insatisfacción.


Aspectos importantes en la disforia de género


  • La disforia de género es un fuerte sentimiento de que el género real es diferente del sexo biológico asignado al nacer.
    Los niños, adolescentes y adultos pueden experimentar disforia de género.
    La disforia de género no es una enfermedad mental.
    La disforia de género no tiene relación con la preferencia sexual de una persona.
    La disforia de género se denominó "trastorno de identidad de género" hasta 2013.
    Debido a sus diferencias con las "normas de género", las personas disfóricas enfrentan importantes desafíos para lograr la igualdad y la aceptación social.
    Hoy en día, hay evidencia de que la sociedad está aceptando más a las personas disfóricas de género.


La disforia de género antes se llamaba "trastorno de identidad de género". Sin embargo, esto sugería que la confusión de género era una enfermedad mental, y no lo es. En 2013, el " Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales " de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) reconoció que la confusión de género se convierte en una condición médica solo si realmente afecta la salud o el bienestar de una persona y le cambió el nombre a disforia de género.


Es importante comprender que, si bien la disforia de género es una condición médica reconocida, no es una enfermedad mental.

Disforia de género en la niñez y adolescencia


Los niños y adolescentes pueden experimentar disforia de género. Por ejemplo, las niñas biológicas jóvenes pueden preferir usar ropa de niños, participar en actividades de niños y expresar su deseo de crecer y vivir como hombres e incluso portan por practicar actividades que no son muy comunes entre las jovencitas y jugar juegos más rudos de lo normal. De manera similar, los niños biológicos jóvenes pueden decir que desean ser niñas o declarar que crecerán para ser mujeres, siendo un poco más detallistas en sus modales y formas de ser, optando por juegos mucho más tranquilos y en ciertos casos utilizando ropa mas femenina, así como cortes de cabello que los hagan lucir mucho más delicados y no tan varoniles.

Disforia de género en la edad adulta


Los adultos disfóricos de género, que se sienten incómodos al ser tratados por otros de acuerdo con el género que les asigna la sociedad, pueden adoptar el comportamiento, la vestimenta y los modales del género con el que se identifican más de cerca.


Por ejemplo es común que las mujeres que tienen disforia de género se sientan más a gusto portando vestimenta más masculina, no utilizar maquillaje y sobre todo no ser tan femeninas como suelen ser las mujeres, los hombres por el contrario tienen a ser más sutiles en sus movimientos y desarrollar más su parte sensitiva dejando más al descubierto sus sentimientos, algo que no es común en los hombres pues ellos en su “hombría” tienden a ocultar cualquier sentimiento que los haga ver vulnerables o débiles.


En ningún caso, sea un niño, joven o adulto debe considerarse estas acciones como algo malo o negativo y al contrario se debe ver como algo normal pues todos tenemos derecho a ser lo que queríamos ser, sin ser señalados o no importando lo que digan los demás.

Causas de la disforia de género

En la actualidad ya se ha descartado que cualquier preferencia sexual, así como la disforia de género sea una enfermedad razón por la cual no hay causas ni físicas ni biológicas que desarrollen este “sentimiento humano”; simplemente se hace así, con la preferencia y deseo de hacer nacido en un cuerpo diferente y no en el que están. Además, por lo general las personas que tienen disforia de género aceptan muy bien esto y su deseo por ser del género opuesto resulta ser algo muy anhelado.

Tratamiento de la disforia de género

No hay tratamiento para la disforia de género pues no es una enfermedad ni es algo que curar. La única posibilidad similar a un tratamiento sería el hecho de que las personas que tienen disforia de género deben buscar alternativas para poder ser el género que siempre han deseado ya sea con ayuda estética o en algunos casos psicológica solo en aquellos en los que el paciente la acepte porque como bien hemos comentado generalmente estas personas aceptan muy bien el hecho de no pertenecer al cuerpo en el que nacieron y no necesitarían la ayuda psiquiátrica para aceptarse pues ya lo han hecho; a menos que sea lo contrario y no quieran sentir ese sentimiento pero lo cual no es muy común pues eso sería ir en contra de sus principio y más se creé que lo estarían haciendo por “el que dirán” y no por su propia felicidad. Así que si eres niño o jeven leyendo esto, un padre buscando información para su hijo o ya eres adulto, no te dejes engañar por nadie, la disforia de género no es una enfermedad, no se trata y no es malo sentir que eres hombre siendo mujer o sentir que eres mujer siendo hombre.

El lenguaje de la identidad de género


Comprender el verdadero significado y rango del espectro de disforia de género requiere un entendimiento de algunos términos confusos. Por ejemplo, aunque a menudo se usan indistintamente, “sexo” y “género” no son lo mismo. De acuerdo con las pautas actuales de APA (2013), se aplican las siguientes definiciones:


"Sexo" se refiere a las diferencias biológicas entre hombres y mujeres basadas estrictamente en los órganos sexuales internos y externos y en los cromosomaspresentes al nacer.

"Género" se refiere a los sentimientos internos de una persona de ser hombre, mujer, una combinación de ambos, o ninguno, de acuerdo con las percepciones sociales o culturales generalmente aceptadas de la masculinidad o la feminidad. Estos sentimientos personales de masculinidad o feminidad conforman la propia " identidad de género ".

"Transgénero" se refiere a las personas cuyo sentido de identidad de género no coincide con el sexo asignado al momento del nacimiento. Por ejemplo, alguien cuyo sexo biológico es masculino (tiene un pene) pero que se siente como una mujer es un transgénero. Las personas transgénero a menudo tienen la sensación de que "nacieron en el cuerpo equivocado".

“ Transexual ” se refiere a las personas disfóricas de género cuyos sentimientos de identidad de género opuesto son tan poderosos que toman medidas para asumir las características y los roles basados en el género de las personas del sexo opuesto. Las personas transexuales pueden buscar asistencia médica, como terapia de reemplazo hormonal o cirugía de reasignación de género, para cambiar efectivamente su apariencia física o género.

"Sexo Queer" se refiere a individuos cuya identidad de género y, a veces, orientación sexual cambian a lo largo de sus vidas.

"Fluidez de género" se aplica a personas que abrazan diferentes identidades de género en diferentes momentos.

"A-gendered" significa literalmente "sin género", y se aplica a las personas que se identifican como que no tienen ningún género.

"Cis-género" describe a las personas cuya identidad de género o expresión sexual se alinea con el sexo que se les asigna al nacer.

Disforia de género y sexualidad


Muchas personas asocian incorrectamente la disforia de género con la atracción por el mismo sexo, asumiendo que todas las personas transgénero son homosexuales. Este es un error peligroso y potencialmente dañino. Las personas con disforia de género suelen vivir como heterosexuales, homosexuales o bisexuales, exactamente como aquellas cuya identidad de género se alinea con su sexo biológico. Básicamente, la disforia de género no tiene relación con la sexualidad de una persona.

Breve historia de la disforia de género


Las descripciones de los sentimientos de disforia de disforia de género con el sexo anatómico de una persona aparecieron por primera vez en la literatura médica a mediados del siglo XIX.
Hasta la década de 1950, la inconformidad de género y las relaciones entre personas del mismo sexo se consideraban casi universalmente como formas socialmente objetables de perversión. Esta percepción negativa comenzó a cambiar a fines de 1952, cuando Christine Jørgensen se convirtió en la primera estadounidense en someterse a una cirugía de reasignación de género. Después de que se conoció su cirugía secreta, se convirtió en una de las primeras defensoras de los derechos de las personas transgénero.


En 1957, el sexólogo John William Money creó y defendió el concepto de género como una entidad separada del sexo. Como resultado de la investigación de Money, el sentimiento de confusión entre el sexo anatómico y la identidad de género fue clasificado como una forma de enfermedad mental llamada "trastorno de identidad de género" por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) en 1980. Esta terminología contribuyó a la estigmatización y la discriminación. Todavía experimentado por personas transgénero y con fluidez de género en la actualidad.


Finalmente, en 2013, la APA reconoció que "la no conformidad de género no es en sí misma un trastorno mental" y reclasificó el "trastorno de identidad de género" como "disforia de género", que se convierte en una condición médica solo si resulta en un daño físico o mental real.


A pesar de este punto de inflexión en la comprensión por parte de la comunidad médica, las personas transgénero continúan enfrentando desafíos importantes para lograr la igualdad y la aceptación social.

Síndrome de Harry Benjamín y su relación con la Disforia de género


El Síndrome de Harry Benjamín es una condición intersexual que se desarrolla antes del nacimiento involucrando el proceso de diferenciación entre hombre y mujer. El Síndrome de Harry Benjamín ocurre cuando el cerebro se desarrolla de un sexo y el resto del cuerpo se desarrolla con características del sexo opuesto. A diferencia de otras condiciones intersexuales, la evidencia de la condición no es notoria en el nacimiento sino m·s tarde en la infancia o durante la adolescencia. El Síndrome de Harry Benjamín era conocido en el pasado por una diversa variedad de nombres, siendo el más común transexualismo. Actualmente el Síndrome de Harry Benjamín se halla todavía clasificado con el nombre de Transexualismo por el ICD-10 o Trastorno de la Identidad de Género por el DSM-IV-TR.

Disforia de género en la sociedad moderna


Hoy, como siempre, la sociedad otorga gran importancia a las normas de género, las formas "socialmente aceptables" de expresar el género y la sexualidad. Las normas de género se transmiten de generación en generación por los padres, maestros, amigos, líderes espirituales, los medios de comunicación y otras instituciones sociales.
A pesar de los signos recientes de una mejor aceptación, como los baños públicos transgénero legalmente requeridos y los dormitorios universitarios neutrales algénero, muchas personas disfóricas de género continúan sufriendo como resultado de sus sentimientos.


Según la APA, los médicos generalmente exigen que las personas transexuales o transgénero que buscan terapia hormonal o cirugía de reasignación de género primero deben ser examinadas y remitidas por un proveedor de salud mental.


La investigación realizada por la Universidad de California en 2012, encontró que el rechazo por parte de la comunidad heterosexual experimentada por las personas transgénero y transexual es en realidad significativamente más severo que el experimentado por las personas lesbianas, gays y bisexuales (LGB). Además, un estudio realizado por la Red de Educación para Gays, Lesbianas y Heterosexuales en 2009 encontró que los estudiantes transgénero y transexual enfrentan niveles mucho más altos de acoso y violencia en el campus que los estudiantes LGB.


Tal vez lo más significativo es que un estudio realizado en 2011 por el Instituto de Medicina concluyó que la marginación de las personas disfóricas de género por parte de la sociedad está teniendo un efecto devastador en su salud física y mental. Por ejemplo, el estudio encontró tasas sustancialmente más altas de abuso de sustancias, intento de suicidio e infección por VIH y otros problemas médicos en personas transgénero y transexuales que en la población general.

Evidencia de cambio


Hoy en día, hay signos importantes de que una era más esperanzadora de comprensión y aceptación para las personas disfóricas de género está a la mano.
La Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC) de los EE. UU. Ha prohibido todas las formas de discriminación o acoso a las personas en el lugar de trabajo debido a su identidad de género, incluida la condición de transgénero u orientación sexual. Además, el Departamento de Defensa de los EE. UU. Ahora permite que las personas transgénero, así como las personas homosexuales y lesbianas, sirvan abiertamente en todas las ramas del ejército.


Más estudios clínicos están explorando técnicas de tratamiento para personas transgénero que lo buscan, así como formas de prevenir la discriminación y el acoso.
Finalmente, un número creciente de universidades se están uniendo a instituciones como Brown, Cornell, Harvard, Princeton y Yale para ofrecer planes de seguro médico que incluyen cobertura para terapia hormonal o cirugía de reasignación de género para estudiantes, profesores y personal transgénero.